
Lograr una curado adecuado con luz UV en su línea de impresión
Cuando se utiliza una línea de impresión automatizada de alta velocidad, es necesario que la tinta pase de estado líquido a sólido en cuestión de milisegundos. Aquí es donde entran en juego las lámparas de curado por UV. No son simplemente “luces”; son el elemento que activa la reacción química necesaria para fijar todo en su lugar en tan solo unos segundos.
El verdadero reto consiste en asegurarse de que la cantidad adecuada de energía llegue al producto mientras este se mueve a una velocidad constante.
Encontrar el equilibrio entre potencia y longitud de onda
Si desea mantener la línea de impresión funcionando a alta velocidad, necesita una intensidad adecuada de luz. Pero se trata de un equilibrio delicado. Adaptamos la potencia de la lámpara al fotoiniciador específico que contiene la tinta. ¿Por qué? Porque si la potencia es demasiado baja, la superficie resultante será pegajosa al tacto. Por otro lado, si la potencia es demasiado alta, es posible que el material se dañe o empiece a encogerse.
Todo se trata de la dosis adecuada de energía. Ajustamos la potencia en función de la velocidad del transportador, de modo que cada centímetro del material reciba el mismo tratamiento.
Instalación y refrigeración adecuadas
Instalar estas lámparas en el chasis requiere precisión. Utilizamos soportes estandarizados, ya que la distancia entre la lámpara y el producto es crucial. De hecho, si esa distancia varía incluso en 5 mm, la eficiencia del curado disminuirá considerablemente.
Además, estas lámparas generan mucho calor. No se puede simplemente dejarlas en una caja cerrada; se necesita un sistema de enfriamiento por aire forzado o por agua. Si no se controla ese calor, la lámpara podría dañarse.
Manejo del desgaste
Estas lámparas son consumibles. No permanecen en óptimas condiciones para siempre; se desgastan con el tiempo.
Para evitar que su línea de impresión se detenga, diseñamos nuestros sistemas de forma que sea posible reemplazar las lámparas rápidamente. Puede simplemente colocar una lámpara nueva y volver a trabajar, sin necesidad de pasar horas recalibrando todo el sistema.
Mi consejo: vigile atentamente las horas de funcionamiento de las lámparas. Reemplácelas antes de que su eficiencia de curado disminuya. Es mucho más económico que lidiar con lotes de impresiones dañadas.